La música rodea nuestro mundo, nuestra vida, no existe el mundo sin ella. Entonces, ¿por qué no rellenarla con grandes canciones y crear nuestra propia banda sonora? Melómanos sin remedio, bienvenidos.
Sábado tarde-noche. Temperatura suavizada, ambiente veraniego y calmado. Tras encontrarnos en la salida del metro Laura, Adriana y yo nos perdimos por las calles de l'Hospitalet en busca de los Jardines de Ca'n Sumarro. Llegamos y vimos un lugar precioso. Una extensión de hierba con grupos de amigos y familias descansando mientras un dj amenizaba el ambiente con buenos temas. Barras al fondo, niños mirando los peces en un estanque, y algún mosquito puñetero que apareció mientras pedimos la primera cerveza. A la izquierda, aparte, otra explanada de hierba, y arriba, en una elevación del parque, un escenario natural.
Al fondo del escenario, muy al fondo, hiedras y bunganvilias. Que con la llegada de la noche fueron iluminadas de diferentes colores dándole una magia extra a los conciertos que allí iban a tener lugar. Festival Petit Format, organizado por Deposito Legal, el bar que mueve todo el tema musical el l'Hospitalet. Veníamos a ver a Neil Halstead, concierto gratuito, aire libre. Nos sentamos en el cesped, a nuestro alrededor la gente iba y venía, actuaron Alberto Montero y Joana Serrat y fueron un buen aperitivo, sobretodo la segunda, con la que me llevé una gratísima sorpresa. Y se hizo de noche. Y delante se nos sentó un enorme golden retriever que nos robó el corazón a todos los que estábamos alrededor con su mirada, su simpatía y su placidez.
Cantante de Slowdive y Mojave 3, a quienes pude ver hace dos años sobre un escenario y me encantaron, salió al escenario solo con una guitarra y una armónica, musicalmente desnudo. Y en pocos temas se nos metió a todos y cada uno de los que estábamos allí en el bolsillo. Un público respetuoso y en silencio, todos sentados en la hierba, dejándonos llevar por la suavidad de su bonita voz, por su carisma sutil, por unas canciones que, las conociéramos o fuera la primera vez que las escuchábamos, nos calaron hasta el fondo. Música que llega directa al alma, sin muchas florituras ni necesidad de las mismas.
Personalmente conocía sólo algunos temas de Mojave 3. Me costó reprimir las lágrimas cuando empezó a sonar "In love with a view", demasiado tiempo sin escucharla, demasiados recuerdos duros de cuando la escuchaba en bucle. Sonó "Anyday will be fine" también de ese "Excuses for travellers" que machaqué durante una tempoarda, y "Return to sender", y pelos de punta, y canción que acaba acompañando este escrito. Durante una hora nos transportó a las estrellas que teníamos encima, sacó a flote todos nuestros sentimientos, nos hizo cómplice de su actuación. Se mostró agradecido y cómodo con nosotros, e incluso accedió a una petición personal del "Alison" de Slowdive y preguntó qué canción queríamos que cantara más. Como si se encontrara en familia, tan feliz de estar ahí arriba como nosotros de estar con él. Porque nos hizo pasar una noche inolvidable, mágica e íntima. Puro amor.
Tal y como dije el lunes pasado, aunque vaya resaca de conciertos que llevo esta semana, quiero acabar la misma con el segundo grupo del que pude disfrutar en los conciertos del sábado pasado, una banda de la cual ya publiqué una canción hace unos meses (curiosamente de las pocas que no recibió ningún comentario). En principio ellos eran mi motivación principal para acudir a los mismos, y la sensación general que me produjo el directo fue muy bonita. Un concierto tranquilo, con canciones relajadas de esas que te arrancan una sonrisa mientras mueves suavemente la cabeza a su ritmo, una deliciosa propuesta que encandiló a todos los que estábamos allí, aunque muchos no conociéramos muchos de sus temas. Ideal para escuchar, además, en un contexto tan marinero, o así me pareció en aquel momento.
Este tema, quizás uno de los más bonitos de su repertorio, y de los que más recordaré del concierto, esta extraído de su tercer álbum, "Excuses for travellers", del año 2003. La evolución musical que han tenido va desde el folk reposado que practicaron en sus primeros álbumes hasta el sonido más pop setentero, sin perder la esencia, presente en su último álbum. Más cercano a esos inicios se encuentra este álbum y este tema, en el cual se aprecian los mejores elementos de la propuesta musical de estos británicos, como es la apuesta por los sonidos suaves, guitarras sutiles pero presentes y el precioso juego de voces masculina-femenina de sus dos cantantes. Al ser este fin de semana para mí algo atareado y movido, de esos en los que tienes mil obligaciones, incluída la de tener que trabajar, mi cuerpo me pide algo relajado para podérmelo tomar con calma, la calma que necesitaré para todo lo que vendrá en las próximas semanas. Espero que vosotros tengáis un buen fin de semana.
Aún eufórica por el chorreo de ayer noche (lo siento por los madridistas que deambuleis por aquí, hoy tendréis que disculparme...), me cuesta escoger una canción de mi colección de recientes descubrimientos que tengo en la lista de Spotify de la que suelo sacarlas. Así que tanteando me decido por esta, por el buen humor que me inspira, en consonancia con mi estado de ánimo, y que espero contagiaros de alguna manera.
Y resultó que, como ya me ha pasado varias veces, me topo con una banda que ya lleva tiempo en el panorama. Procedentes de Gran Bretaña, se formaron en 1995 y hace dos años decidieron tomarse un descanso, después de cinco álbumes. Aires setenteros llenos de frescura, en sus voces relajadas y sus guitarras, ecos al sonido de Teenage fanclub y algún tinte de folk componen la música alegre y agradable de sus canciones, al menos las de su último disco, del cual procede esta canción, publicado el año 2008 y llamado "Puzzles like you". Espero que os guste.