Abandonan mi cabeza, por un momento al menos, las canciones más cañeras, para dejar paso en este blog a uno de los temas más bonitos que he escuchado nunca. Una canción reposada pero con ritmo, llena de ternura, de las que hacen saltar la lagrimilla a la vez que te hacen sonreir. Una canción que sienta muy bien escuchar en cualquier momento, que nos reconcilia con el mundo por unos momentos y nos hace olvidarnos de todo. Pocos temas consiguen lo mismo de una manera tan sencilla, verdad?
El responsable del mismo es Bright eyes, el proyecto más conocido del cantautor y guitarrista norteamericano Conor Oberst. Se aprecia en él una voz particular, casi rasgada pero aguda, que liga a la perfección con el folk indie de sus canciones, aunque se embarcara en algún proyecto más electrónico el mismo año que publicó esta canción. El grupo empezó su andadura en 1995 y hasta la fecha han publicado 9 discos, a la espera de uno nuevo para este mismo año. De su fantástico "I'm wide awake, it's morning", sexto de su trayectoria y posiblemente su disco más emblemático, procede este precioso tema, que además viene acompañado de un vídeo tan tierno como la canción. Espero que os guste.