Hoy por fin le dedico el espacio de los viernes a una de mis combinaciones cine-canción preferidas. Los que conocíais mi blog antiguo pensaréis "qué pesada con esta canción", aguanté un tiempo pero no puedo esperar más, tiene que estar aquí. Porque, a mi parecer, es una de las mejores combinaciones entre cine y música que se han hecho nunca (grandes bandas sonoras aparte, eso ya es otra historia).
La película, "Billy Elliot", dirigida por Stephen Daldry el año 1999. Una emocionante y tierna historia de un chico del empobrecido norte de Inglaterra que destaca en la danza clásica, luchando contra todo prejuicio y siendo ello una manera de escapar de su destino en un lugar sin casi futuro. El grupo, The Jam, la mítica banda inglesa de rock de Paul Weller entre 1972 y 1982, que cosechó un grandísimo éxito en Reino Unido.
Esta canción, para los que no hayáis visto la película, aparece en una bellísima escena de la película. A través de ella se transmite la rabia del chico con su padre, su familia y el mundo que le rodea. Parece como un desahogo, como un grito de desesperación. La canción le acompaña en su encierro en el patio trasero, en sus patadas de rabia, en su fuga, en sus desgarradores pasos de danza por todo el vecindario, por la calle. Sentimos todo eso que él siente gracias a la canción, a la fuerza de las imágenes, a la combinación de ambas. Una excelente escena cinematográfica acompañada por una excelente canción. Disfrutadla.