Queridos amigos y seguidores de este espacio. Mañana cumplo un año de blog, por lo que, antes de nada, os invito mañana, en cualquier momento del día, a pasaros porque tengo algo preparado para todos vosotros. Pero antes de esto, también aprovecho para anunciaros que esta sección de los viernes cinematográficos, tras un año de vida, he decidido ponerla en "stand by" temporal. Necesito un tiempo para volver a recopilar más canciones y más películas para poder volver a tomarla con el ímpetu que se merece.
Pero antes de aparcarla, quiero hacer pasar por aquí un clásico que, tras apreciar su utilización en la alucinante "Trainspotting", tanto película como banda sonora, me dejó alucinada. Es una canción que bueno, sí, un clásico de Lou Reed, vale, me trae algunos recuerdos de adolescencia, de acuerdo, pero que en el fondo nunca me llamó especialmente la atención. Pero al oírlo en la película y verlo empastado en la escena que protagoniza, me quedé con la boca abierta. Los que la hayáis visto quizás recordéis el contraste brutal entre la tranquilidad del tema y la crudeza de la escena en la que aparece. Y los que no, os digo que para mí es otro de esos momentos cinematográfico-musicales de altísimo nivel. Justo lo que he buscado muchas veces en esta pequeña sección.
Espero que comprendáis esta decisión, confieis en que volveré a retomarla y, sobretodo, que hayáis disfrutado de las canciones y los recuerdos cinematográficos que os he ido ofreciendo, tanto como yo de presentaroslos o traeroslos a la memoria.
Canciones anteriores:
- Lust for life - Iggy pop