Lo sé, y lo siento. Fallé a mi cita de los lunes con algo cañero, y voy hoy y encima vengo con algo de folk calmado. Pero qué queréis que os diga, lo necesito. Pasé unos días fantásticos en Mallorca, de desconexión y de reflexión, y vuelta al tajo, después del ajetreado día de ayer y de mi necesidad de una cierta paz interior, me apetece más que nada algo así. Y más habiendo sido uno de mis últimos descubrimientos y una de las propuestas que mejor me sienta escuchar estos días en momentos de calma.
Escuché por primera vez esta propuesta a través de una recomendación por la radio, y unas semanas después mi colega de conciertos Víctor me lo redescubrió a través del facebook y me pasó el disco, que me encantó. A algunos el nombre quizás os suene, y es que se trata del líder de los Sonic Youth. Un músico completo que, al margen de su grupo, tiene una carrera en solitario compuesta por cuatro discos, aparte de múltiples colaboraciones y participación en alguna banda sonora.
Por lo que he podido leer, sus propuestas en solitario son diversas, y para este último álbum, publicado el pasado mes y que por cierto ha sido producido por Beck, apuesta por el folk sencillo aunque sin escatimar en una pizca de experimentación. Está acompañado en la mayoría de sus canciones por guitarra y un violín que le da un toque precioso a las mismas. Prueba de ello es este "Benediction" que abre el disco, antesala de todo lo que viene después, un tema delicioso al que caí rendida a la primera escucha. Espero que os guste.