Hace frío. Mucho frío. Vale, en Barcelona quizás no sea para tanto, no sea caso que alguno de interior se sienta ofendido, pero mi alma (y mi cuerpo) cien por cien mediterránea no lo lleva demasiado bien. Rachas de aire frío cruzan las calles de la ciudad, hielan mi rostro, dificultan mi paso y cortan la respiración. Busco refugio entre los nudos de mis bufandas, en los bolsillos de mi abrigo, en mi casa en la que nunca hace frío. Y pienso en que todo esto tendrá recompensa en pocas semanas cuando al fin podré disfrutar de mucha nieve en la montaña.
De repente, como pedida a gritos, topé con esta delicia ideal para acompañar estos días. Una voz masculina aguda y fina que nos recuerda a un Anthony más comedido, una percusión marcada, algún arreglo elecrónico suave y elegante y magníficas orquestaciones para culminarla, para darle el último toque. Un tema fascinante y adictivo, emotivo, con un punto de épica, cálido y acogedor. Carta de presentación del próximo disco de Woodkid, alias tras el que se esconde Yeann Lemoine, diseñador gráfico, director de videoclips y músico francés, tras un excelente EP de presentación publicado hace dos años. Todo un descubrimiento para mí en este 2013, una propuesta más que interesante y muy prometedora. Espero que os guste.