U2 es una de esas bandas de las que me gustan muchísimas canciones. Y muchas de ellas son una fuente inagotable de recuerdos, ya que siempre me han acompañado en uno y otro momento. En 1998 sacaron un disco de grandes éxitos y reeditaron y regrabaron una canción compuesta en 1987 y presente en la cara B del single "Where the streets have no name", este "The sweetest thing" que, pasados los años, sigue siendo una de mis canciones favoritas de la banda. Porque me trae muchísimos recuerdos gratos, porque me hace sonreír y por ese toque dulce que tiene, como el título de la canción, combinado con el sonido marca de la casa de la banda irlandesa más importante.
Porque realmente, ¿hace falta decir algo más sobre U2? Bono y sus colegas son uno de los grupos más populares del planeta. Con multitud de seguidores en todo el mundo, agotan entradas para sus conciertos a los pocos segundos de ponerse a la venta, y es de esas bandas que pueden presumir de gustar a gente muy diversa. Empezaron su carrera en los años 80, y quizás fuera en ese momento cuando sacaron sus mejores discos y temas, aunque a mí personalmente muchas de las canciones de la pasada década me encantan. Pero quizás lo más relevante de esta banda es la influencia que tiene su música en el sonido de muchas bandas actuales, como los últimos Coldplay, The temper trap o Kings of leon, por decir las que ahora mismo me vienen a la cabeza.
Sin ser una de sus canciones más emblemáticas, puede que mi fijación por este tema sea algo meramente personal. Pero hay algo en él que me encantó en su momento y que pasado el tiempo sigue haciéndome sonreír y poniéndome de buen humor. Porque es una canción llena de positivismo y buenas vibraciones, sin necesidad de ser especialmente movida. Quizás por ello se merecía ser la primera de U2 que pasará por aquí, y que no será la última.