Pocas veces escucho una canción y ese mismo día decido que va a ser la que aparezca por aquí. Y menos aún sin conocerla de nada, que sea un flechazo al momento, en la manera en la que la he conocido. Ayer me sucedió escuchando uno de mis programas favoritos de radio, cuando de repente escuché un tema de un grupo que, aunque lo conozco y me gustan algunos de sus temas, no acabo de controlar. Algo tiene que me atrapó en ese momento, aunque yo creo que muchas veces las canciones se aprovechan de un estado de ánimo específico de un momento para calarnos más de lo que lo harían en cualquier otro; quizás haya sido el caso de esta canción.
El grupo en cuestión es la banda granaína Lori Meyers, posiblemente una de las más importantes del panorama pop independiente español, aunque con los años se hayan ido haciendo más populares y su sonido esté en ese indefinible límite entre lo alternativo y lo comercial. Con más de diez años de trayectoria y cuatro discos en su haber, se dice de ellos que tienen un muy buen directo, cosa que probablemente compruebe de aquí a pocas semanas en su próxima actuación en el BAM, del cual ya ha salido el cartel completo.
El tema es una rumba muy pop, muy suave, alegre, fresca, pegadiza y desenfadada, música para acompañar el verano mientras aún dura. Pertenece a su último disco, "Cuando el destino nos alcance", publicado el año pasado. Haciendo una excepción en el blog, la canción que os pongo es una versión en directo en el pasado festival SOS 4.8 por Lorca, con una colaboración muy especial con Kiko Veneno. Tampoco soy muy fan de este hombre, me puede llegar a saturar, pero reconozco su papel en la música española y que le da un toque muy especial a sus canciones y a todo con quien colabora, como es el caso que hoy nos ocupa. Espero que os guste.