Todo este verano he estado escuchando una canción en un anuncio de una marca de cerveza, y no es el manidísimo anuncio de Estrella Damm. Ya sabemos todos que la publicidad es una fuente inagotable de buenas canciones, siempre y cuando no se abuse de ellas, y un aparador para nuevos grupos que se quieran hacer oir. Para los publicistas es un chollo, música por poco precio, y para los propios músicos, una bendición, o al menos la mayoría de veces, siempre y cuando, como digo antes, no se haga un mal uso o se abuse de la canción en sí, como muchas veces desgraciadamente sucede.
Este es el caso de la canción que hoy pongo por aquí. Un anuncio ha servido para presentar a un joven dúo procedente de Barcelona con fuertes reminiscencias a la sutil y elegante electrónica de The postal service, aunque con un poco más de ritmo. Realmente su propuesta es muy novata y algo que ya hemos oído antes, no llegan al nivel de aquellos de quienes beben, deberían mejorar un poco (bastante) su dicción en inglés, pero paseando por su myspace encontramos algunos buenos temas; sobretodo este, que me transmite muchísimas sensaciones, una mezcla entre buen rollo y calma, y me ha calado todo este verano oyéndolo por la televisión. Idóneo para acompañar estos días tan extraños de final de verano que estamos teniendo. Espero que os guste.