Los flechazos musicales no son algo que pase cada día, incluso para los que nos encanta la música. La primera vez que escuchamos una canción o un grupo, nos puede gustar más o menos y decir "oh, ¡qué bonito!", pero en contadas ocasiones, al escuchar algo, nos queda grabado en la mente como si lo hubiéramos escuchado toda la vida y nos quedamos enganchados. Eso es lo que se siente al tener un flechazo musical, y yo con esta canción, sin duda lo tuve.
Aunque con nombre inglés, Standstill son una banda procedente de Barcelona que hace más de 10 años que pululan por la escena musical independiente española, en la que durante estos últimos ya se han hecho un hueco y están en boca de mucha gente. Con siete discos en el mercado, nos presentan una propuesta musical sin duda original, bastante experimental, pop con ritmos y arreglos especiales y un poco de psicodelia, que quizás choca un poco al principio (a mí, de hecho, aún no me ha acabado de convencer al 100%), pero que da lugar a algunas buenas canciones, como esta que hoy pasa por aquí.
Porque quizás esta sea la más "normal" que hasta ahora les he conocido. Una canción que puede gustar a todo el mundo, aunque después al explorar el resto de canciones del grupo te quedes igual. Porque creo que es una grandísima canción, con un excelente trabajo de producción detrás (de hecho, hay otra versión de la misma, como una segunda parte, que no tiene tanta magia), que entra fácilmente y te envuelve, y que provoca una sensación mezcla de euforia y emoción, al menos a mí. Espero que os guste.