lunes, 16 de marzo de 2015

Magnitizdat - Kermit

El pasado sábado 14 de Marzo al fin pude ver en directo a los malagueños Kermit. Una banda de post-rock cercano al jazz que sigo desde sus comienzos, de la que ya he hablado por aquí en alguna ocasión, y que desde que los descubrí hace dos años tenía muchas ganas de disfrutar en concierto. Algo me decía que un sonido como el suyo tenía que ganar aún más sobre un escenario. Una intuición que fue superada por la realidad que pude presenciar durante los 50 minutos que les adjudicaba ser los que abrían la última jornada del AMFest en la sala Apolo 2.

A una hora relativamente temprana para estos eventos, alrededor de las 19.30, me sorprendió gratamente ver a tanta gente en la sala. Aparecieron sobre el escenario los cuatro miembros de la banda con atuendo blanco y negro y con una lona para proyecciones detrás, dándole el ambiente idóneo para su música. Altamente concentrados, desde el minuto cero sonaron potentes y minuciosos, pudiendo distinguir cada una de las capas de guitarra y el bajo con nitidez. Aunque comenzaron recuperando uno de los temas de su primer disco, "Autoficción", el setlist se centró en su segundo trabajo, Litoral, un tanto más jazz y experimental que el primero, más maduro y repleto de referencias literarias. Unas referencias literarias que acompañaron en forma de breves textos a lo largo del concierto enriqueciendo aún más el recital.


Todo ello en conjunto creando una deliciosa atmósfera de evocación infinita, de la que invita a cerrar los ojos y dejarse llevar, mover la cabeza al ritmo de las distorsiones y sentir la elegancia de los tintes de jazz e improvisación que aparecen de tanto en tanto. Un aspecto que protagonizó uno de los momentos culminantes del concierto, cuando en "Magnitizdat" un saxo empezó a sonar de repente y, al abrir los ojos y mirar detenidamente al escenario, vimos como el batería se había puesto en pie para tocar ese instrumento, para después pasar adelante y continuar con una sentidísima improvisación que transmitía tanto sentimiento como el erizamiento de vello colectivo que provocó. Es por ello que es esta la canción que acompaña esta entrada.


Una de las pruebas más patentes del éxito que obtuvieron los malagueños ante el público barcelonés fue el silencio que fue estableciéndose poco a poco entre los asistentes, que desembocó en crecientes y sinceras ovaciones a cada final de cada tema. Como si hubieran conseguido introducir a todo el mundo en sus atmósferas, imbrincando cada línea de guitarra, sintetizadores, bajo y batería entre todos nosotros en una conexión directa y mágica que resulta emocionante al recordarla días después.



Kermit presentan una propuesta tan particular y musicalmente rica como compleja, razón por la cual puede que no disfruten de la popularidad y el conocimiento que merecen. Ya se sabe que en las esferas de la considerada música independiente muchas veces el criterio sobre lo que triunfa y lo que no está sesgado y condicionado por llegar a oídos de quien corta el bacalao en el asunto o bien por rodearse de los mismos. Esto hace que por el camino queden miles de propuestas tan interesantes como esta que brindan al panorama musical riqueza y originalidad de verdad hecha con buen gusto y saber musical, algo no tan común entre lo que escuchamos día a día. Algo que queda demostrado al plantarse sobre un escenario ante oídos nuevos que quedan fascinados al momento y lo demuestran con la más sincera de las ovaciones. Larga vida a Kermit y esperamos volver a disfrutar de ellos en Barcelona muy pronto.



jueves, 12 de marzo de 2015

Long time coming - Delays

Muchas veces en el fondo todo es cuestión de dejarse sorprender. De derribar nuestras propias barreras y abrirnos a sentir. Da miedo, y mucho, porque no sabemos dónde va. Pero, ¿y si nos dejamos llevar y resulta que nos llevamos la mejor de las sorpresas? Cuando y como menos nos lo esperábamos, sin programarlo, sin buscarlo, pero poco a poco se ha ido construyendo algo inesperado y precioso que sentimos que parece no tener ningún tope, ningún límite.

Porque al derribar las primeras barreras descubrimos nuevas sensaciones, cosas que puede que hubiéramos vivido antes, hace muchos años, pero sentimos como si realmente fuera la primera vez. No sólo eso, sinó que nos damos cuenta de las cosas que son realmente importantes y nos tragamos una a una miles de frases pronunciadas sin saber. Aprendemos de repente a saborear los pequeños detalles y caminar de la mano, a ofrecer lo mejor de nosotros mientras nuestra mente se pierde por recovecos en los que no imaginábamos que tendría cabida y todo es fuente de felicidad.

Felicidad absoluta con diferentes escenarios que van desde una plaza con mucho significado a un bosque encantado, desde una montaña con menos nieve de la que esperábamos a miles de paseos por la ciudad, con el olor del mar siempre bien presente para que nos oriente y nos sintamos en casa. Felicidad para vivirla en el momento, con perspectiva y sin miedos. Para sentirlo como lo mejor que nos ha pasado en mucho tiempo y disfrutarlo mientras continúe.

Y todo por culpa de una sonrisa perfecta, la mirada más bonita del mundo y unas manos de terciopelo.

Y, cómo no, por descubrirme y compartir canciones tan deliciosas como esta.

martes, 6 de enero de 2015

Mis discos de 2014 / El cariño - Modelo de Respuesta Polar / Full moon - Woods

Finalmente, la lista más esperada y relevante de todas, la correspondiente a mis discos de este año. Es curioso pero este año puede que sea el que en menos discos he indagado, o al menos entre los que han sido editados este año. Eso por un lado, y por otro, como habéis podido notar en las dos listas anteriores, mi inmersión en el indie nacional ha hecho que no pueda hacer un sólo ranking sino que me apetezca hacer dos listas separadas. De todo ello ha resultado una selección más corta que de habitual, 15 internacionales y 10 nacionales, más un bonus sin orden determinado de 7 discos editados el año anterior sí o sí merecen ser mencionados por haber sido descubiertos y protagonizado muchas horas de escucha durante este año. Ya sabéis que para este blog no pretendo elaborar listas profesionales y objetivas sino expresar lo que más me ha impactado o emocionado a largo de los últimos 12 meses. Así que allá voy.

LOS REPESCADOS DE 2013

- "TROUBLE WILL FIND ME" - THE NATIONAL o uno de los indultados que puse el año pasado que finalmente me caló lo que merece este año. Está claro que hay discos que necesitan un tiempo y este es el mejor ejemplo. Aunque no niego la influencia que su resultado en directo haya tenido en esta valoración.

- "FANFARE" - JONATHAN WILSON o lo que tienen los descubrimientos primaverales y sus descubrimientos, que te hacen parar el oído en algunas de las propuestas más interesantes que se te escaparon durante el año anterior. En este caso, una auténtica maravilla de folk llevado a otros terrenos como el rock o el blues, con la justa medida de experimentación cercana a la improvisación que lo hace muy especial.

- "...LIKE CLOCKWORK" - QUEENS OF THE STONE AGE o otro tanto de lo mismo, con la diferencia de que a estos les conocía pero fue a raíz de su presencia y concierto en el Primavera Sound que me fijé en la grandeza de su último trabajo. Con alguna irregularidad pero varios temas tan atemporales y potentes que parecen auténticos clásicos, como el reseñado "My god is the sun", "If I had a tail" o "Smooth sailing".

- "SAN FERMIN" - SAN FERMIN o mi primer gran descubrimiento de 2014. Todo empezó con la adictiva "Sonsick" y se incrementó al desgranar todas las maravillas de corte clásico y experimentación que albergaba el trabajo. Buenas voces, buena composición y una excelente producción para un trabajo destinado a oídos gourmets.

- "WILDEWOMAN" - LUCIUS o la recámara del anterior trabajo. ¿Escuchasteis "Hey, Doreen? ¿No notasteis una cierta familiaridad con "Sonsick"? El secreto está en que Lucius es la banda de las dos cantantes de San Fermin. Y aunque su propuesta es más convencional que la de San Fermin, está hecha con el mismo buen gusto y de ello salió este disco variado y adictivo. Otra propuesta para oídos gourmets.

- "PEQUEÑOS TRANSTORNOS SIN IMPORTANCIA" - JULIO DE LA ROSA o el disco y el cantante que en principio no me decían nada y de repente empezaron a decírmelo todo. Cierto es que su limitada voz es un impedimento inicial para entrar en su universo, pero la calidad rítmica de sus composiciones y esas letras que dicen todo lo que no nos atrevimos a decir en alto en un determinado momento dan el empujón final para que uno quede cautivado finalmente.

- "QUÉ HACES TAN LEJOS DE CASA" - RICARDO VICENTE o ese disco a cuya presentación acompañé a mi amiga Adriana y que finalmente me caló en todos sus cortes. Poesía cotidiana y composiciones pop sencillas y efectivas directas al corazón.


MIS 10 DISCOS NACIONALES

10) "DINAMITA" - LORENA ÁLVAREZ Y EL CORO DE LADINAMO Y EL PATIO MARAVILLAS o la recuperación pop personal que hace esta asturiana de los sonidos más tradicionales de su tierra adobándolos con unas letras entre la cotidianidad y el desahogo emocional que es imposible que no nos calen.

9) "ABRIL DEL 76" - ABRIL DEL 76 o una sencilla propuesta cuyo nombre es un homenaje claro a "April come, she will" de Simon & Garfunkel y se sirven de esa misma influencia para regalarnos una colección de bonitas canciones sin ninguna pretensión más que llegarnos al alma. Una de las delicias que nos regala ese gran pequeño sello barcelonés que es Discos de Kirlian al que algún día dedicaré la entrada que se merece.

8) "DELETREA" - HANS LAGUNA o delicadeza y sencillez pop al servicio de bonitas melodías, tan agradables al oído como sentidas.

7) "INSTRUCCIONES PARA SILBAR BAJO EL AGUA" - CAPITÁN SUNRISE o quizás el título más bonito de 2014. Otra de las joyas de Discos de Kirlian en forma de pop alegre, positivo y luminoso, hecho con mucho gusto y cariño extremo, ideal para alzar el ánimo y celebrar el amor por todo lo alto.


6) "AGOSTO" - NELEONARD o la prueba final que necesitábamos para ver la grandeza de esta nuevísima formación. Demostrando que hay mucho más allá de la ya reseñada y mencionada "Capital", toda una recuperación de los mejores sonidos del pop donostiarra de La Buena Vida hecho con mucho cariño y una inspiración infinita. Amor puro.

5) "GRANADA" - SILVIA PÉREZ-CRUZ Y RAÜL FERNÁNDEZ-MIRÓ o las canciones de toda la vida llevadas a un nuevo terreno interpretativo. La unión de una gran voz femenina y un excelente guitarrista con inspiración de productor para darles el giro de modernidad necesario a esas canciones universales de flamenco, jazz, cançó catalana, sudamericana, brasileña,...; acercándolas tanto a un público que puede que nunca las hubiera considerado como al que siempre las valoró y agradece su revisión.

4) "VIENTO SMITH" - VIENTO SMITH o el proyecto aparte de Ricardo Lezón de McEnroe en forma de seis canciones de melancolía y desahogo. Una delicada descripción del final de una relación, tan triste como reconocible para quien lo haya vivido, pura emoción contenida que poco a poco va dejándose ir hasta que en la última canción, con su lapidaria frase “Si persigues tanto al viento, el viento serás tú, cuando intenten alcanzarte, nadie podrá”, el nudo en la garganta está servido.

3) "L'ÀNSIA QUE CURA" - MISHIMA o otro puñetazo más en la mesa de los catalanes, que han sumado otro excelente trabajo a su trayectoria. Sonando como siempre pero con letras más positivas, melodías más luminosas, excelentes arreglos instrumentales y un resultado cuidado y efectivo. Puede que no llegue a la altura de sus precedentes pero se acerca mucho.

2) "LA FOTO FANTASMA" - COSMEN ADELAIDA o el gran tratado pop variado que esconde el debut de esta formación madrileña. Sobre un trasfondo lírico de desamores y recuerdos construyen 12 temas que van desde el pop tranquilo y melancólico de "El mismo lugar" hasta el desgarro de "Becerro de oro".


1) "EL CARIÑO" - MODELO DE RESPUESTA POLAR o cómo conseguir que un disco líricamente monotemático y con canciones similares tenga un resultado brillante y no tengamos sensación de repetición al escucharlo, sino que valoremos y sintamos cada uno de sus temas por separado. Buen hacer musical a manos de una gran inspiración al servicio de nuestras emociones, canciones directas a nuestra alma que, aunque no hayamos vivido lo que cuenta, nos llega igualmente. Y encima queremos volver a escucharlo. Bendita tortura. Es por ello que se merecen una canción en esta entrada, la que da título al disco.





MIS 15 DISCOS INTERNACIONALES

15) "A NEW TESTAMENT" - CHRISTOPHER OWENS o la sorpresa de Christopher Owens tras su bonito pero repetitivo trabajo de debut en solitario. Recuperando la esencia más sesentera de Girls y cubriéndola de algún tinte góspel resulta un trabajo tan bonito como conciliador.

14) "EVERYDAY ROBOTS" - DAMON ALBARN o los experimentos del cantante de Blur en busca de un sonido propio, más cercano a sus devaneos con Gorillaz y que a su formación inicial pero con una intención más melódica. Un trabajo muy heterogéneo y con varias canciones altamente inspiradas con sabor a single inmediato.

13) "WHITE WOMEN" - CHROMEO o la revitalización del funk-dance que estos canadienses realizan en forma de canciones efectivas, alegres y bailongas. Un disco para ponerse de buen humor y bailar, accesible a casi todo el mundo y un excelente debut. Uno de los injustamente olvidados en listas que desde aquí quiero reivindicar.

12) "IN CONFLICT" - OWEN PALLETT o el indultado de última hora. Un disco que, aún albergando algunos temas inmediatos que me calaron a la primera, me costó digerir del todo pero con el que me reconcilié al escucharlos en directo. Un disco en el que el bueno de Owen abre su alma y nos muestra sus inquietudes, deseos y miedos, que musicalmente significa una continuidad con el sonido de su excelente "Heartland" potenciando los ritmos, sin olvidar echar una ojeada orgullosa a sus inicios.


11) "HOT DREAMS" - TIMBER TIMBRE o la joyita elegante de este año. Uno de los discos que acompañó mis noches de verano en la galería con su calidez y su sensualidad sin olvidar los ritmos ni la experimentación. Pocas formaciones pueden presumir de un sonido tan propio como esta que, con su segundo trabajo, se ha puesto en boca de muchos de nosotros.

10) "RANGE OF LIGHT" - S. CAREY o el consuelo para hacernos más llevadera la espera de material nuevo de Bon Iver. De hecho se trata del batería y co-vocalista de la formación de Justin Vernon, y tiene el mismo espíritu de delicadeza folk y amor por las canciones para escuchar al lado de una chimenea. Que algo así no nos deje sensación de dejà vu sino que nos conquiste tiene mucho mérito.

9) "ST. VINCENT" - ST. VINCENT o otra prueba más de la grandeza de esta mujer. Guste o no guste, lo que es innegable es que tiene una personalidad única y que su sonido no lo encuentras en otro lado. Por como juega combinando su preciosa y delicada voz con diferentes ritmos y texturas musicales, algo que en realidad es una continuación de lo presentado en anteriores trabajos pero sonando igual de inspirado y efectivo.

8) "MY FAVOURITE FADED FANTASY" - DAMIEN RICE o la inspirada vuelta de este irlandés con capacidad infinita de llegarnos al corazón. Si la delicadeza de sus canciones y su bonita voz ya lo consiguen por si solas, con la excelente producción de este disco, a cargo de Rick Rubin, el resultado va más allá y potencia aún más sus efectos emocionales.

7) "ANGUS & JULIA STONE" - ANGUS & JULIA STONE o otra gran producción de Rick Rubin a otra de las vueltas más esperadas. Este delicioso dúo australiano de hermanos nos vuelve a regalar una bonita colección de canciones cálidas que sin tocar nada que no se haya hecho antes resultan más que efectivas.


6) "LOVE LETTERS" - METRONOMY o uno de los discos que más horas de escucha probablemente han protagonizado a lo largo del año. El tercer trabajo de los británicos va mucho más allá de los dos o tres singles potenciales que tenía su anterior entrega para ofrecernos una colección variada de canciones que saben a verano eterno y a mar. Puede que sólo por eso me conquistaran, y que por ello esto sólo sea una valoración cien por cien personal, pero sólo por el calado emocional que ha tenido merece estar aquí o incluso más alto.

5) "BRILL BRUISERS" - THE NEW PORNOGRAPHERS o otro acierto más en la carrera de esta banda multitudinaria de sonido único, con su pop rítmico y vitalista un tanto difícil para algunos oídos pero capaz de llegar al alma si supera esa barrera inicial. Que les confirma como una de las grandes bandas del panorama actual.

4) "OUR LOVE" - CARIBOU o el disco que, junto al de Disclosure del año anterior, me hace quitarme de tajo el miedo a la electrónica. Un tratado de felicidad sentimental envolvente que invita al baile y a la evocación a partes iguales. Quién me hubiera dicho que un disco así llegaría a ocupar una posición tan alta en mis rankings, ¿verdad?

3) "ATLAS" - REAL ESTATE o el disco ideal para acompañar brisas y paseos al lado del mar. Dulces melodías acompañadas de luminosas guitarras, el golpe final que le faltaba a la banda para empezar a consolidarse y estar en boca de todos.

2) "FUTURE ISLANDS" - SINGLES o ese disco que sí, está en todo lo alto en todos lados y por ello puede resultar cansino pero que alberga tantas grandes canciones que es imposible no rendirse a él. Con una base musical de teclado ochentero moderado y una voz más cercana al rock duro, la formación de Baltimore parece que al fin encontró el sonido que les puede encumbrar a los altares de la música actual. Porque hay mucho más allá de la maravillosa "Seasons (Waiting on you)", y la bonita "Sun in the morning" o "Back in the tall grass" son buenos ejemplos de ello.


1) "WITH LIGHT AND WITH LOVE" - WOODS o la razón principal por la que considero a Woods mi banda de este año. Por la sorpresa que ha resultado este disco, en el que exploran su vena más guitarrera sin renunciar a la delicia de sus melodías de siempre, y porque es uno de esos que a cada escucha ganan matices y hace que quieras volver a escucharlo una y otra vez. Porque es imposible resistirse tanto al ya mencionado y reivindicado tema que le da título como a otras delicias como "Moving to the left" o la Harrisoniana "Full moon" que acompaña esta entrada. No sé cuántas veces habré canturreado el inicial "How am I supposed to let go of the full moon in your eye" y lo que personalmente me evoca.

sábado, 3 de enero de 2015

Mis conciertos de 2014 / The Riverbed - Owen Pallett

Siguiendo con la tradición de las listas de todo lo que más he disfrutado durante el año, hoy es el turno de una de las más personales y de las que más disfruto haciendo, la correspondiente a los conciertos. Como cada año, he perdido la cuenta del número que he visto aunque calculo que ha sido similar al de años anteriores, pero siempre es un placer hacer un recorrido mental por los 12 meses anteriores a la caza y valoración de lo visto, con el cargamento de recuerdos que ello implica.

Os aseguro que he dejado fuera algún que otro concierto mítico, que no ha sido fácil asignar posiciones y que la mayoría de ellas son meramente orientativas y podrían cambiar en cualquier momento pero me gusta empecinarme en poner un orden que, al final, resulta de lo más ilógico y responde más a criterios emocionales que técnicos. Así que aquí os dejo con la recopilación, 20 escogidos y 10 bonus que sí que no puedo dejar fuera.




BONUS:

El amor absoluto de los debutantes Neleonard y su pop agridulce y encantador (festival Maldaltura, Llessuí, 19 de Julio); la fuerza y calado de Cosmen Adelaida y sus canciones sobre un escenario (sala Apolo 2, Barcelona, 13 de Septiembre); la fuerza descomunal de las canciones y el directo de Perro (sala BeCool, Barcelona, 24 de Octubre); la maestría de Álex Díez y sus Cooper en un concierto vermut de lo más especial (sala Vivaldi, Barcelona, 19 de Octubre); cantar desgañitada bajando por la cuesta del RayBan el estribillo de "The upsetter" de Metronomy y cumplir mi sueño de escuchar y bailar sus canciones en concierto (festival Primavera Sound, escenario RayBan, 29 de Mayo), las delicias de Real Estate meciendo la brisa del Fórum (festival Primavera Sound, escenario Heineken, 29 de Mayo); Mogwai paralizándonos con su contundencia sonora y ganando a nuestro cansancio de sábado primaveral (festival Primavera Sound, escenario ATP, 31 de Mayo); Chromeo y su electrónica funk derrochando alegría y baile desenfadado (festival Primavera Sound, escenario RayBan, 31 de Mayo); Jayhawks, la corrección y el buen hacer de una banda que domina al milímetro el escenario (sala Apolo, Barcelona, 14 de Julio); y Chvrches demostrándonos el enorme poder de las efectivas canciones de su disco de debut (sala Apolo, Barcelona, 11 de Septiembre).

20) La magia de los conciertos en Ca'n Sumarro, un imprescindible de cada verano que sí o sí tiene que colarse en mis listas, más aún si el que lo protagonizó este año fue el encanto infinito y la clase de Cass McCombs. Inolvidable (Festival Petit Format, Jardins de Ca'n Sumarro, l'Hospitalet de Llobregat, 10 de Julio).

19) El regalo y la enorme sorpresa que resultó de una invitación a ciegas de mi amiga Vero para ver a Peter Broderick. Encontrarme con un músico completo e inquieto, violín o guitarra en mano, sensibilidad y experimentación bien llevada (Concerts Delicatessen, Antiga Fàbrica Damm, Barcelona, 14 de Octubre)

18) La emoción contenida de ver a Ricardo Vicente en un formato familiar, dejándonos empapar de sus mensajes más o menos "touchés" y haciéndome descubrir tarde pero de manera efectiva a este grande del indie español (Heliogàbal, Barcelona, 14 de Marzo)

17) Quizás el primer gran concierto del año, el ubicuo y adorable Neil Halstead versionando uno a uno los cortes del "Nico" de la Velvet Underground, una experiencia musical de pelos de punta (sala Bikini, Barcelona, 15 de Marzo)

16) El Vida de Vilanova i la Geltrú, quizás el festival con más encanto que podéis encontrar. En un pinar un barco varado, y sobre él, Silvia Pérez-Cruz y Raül Fernández-Miró. Me habían dicho que eran una maravilla en directo y asomé la nariz por pura curiosidad. Y acabé con lágrimas en los ojos de escuchar en la espléndida voz de ella canciones de toda la vida, más y menos conocidas, más y menos consideradas anteriormente; con el plus inigualable que le da la guitarra de él. Algo único, os lo aseguro (festival Vida, escenario El vaixell, Vilanova i la Geltrú, 5 de Julio)

El barco en medio del pinar y Silvia Pérez-Cruz junto a Raül Fernández-Miró
15) La presencia y dominio de todo el arte sobre el escenario de St. Vincent, tanto a nivel musical con su magnífica voz y forma de cantar, como con su personalidad arrolladora arrojada sobre el mismo. Un must absoluto para todo aquel que guste de un buen directo (sala Apolo, Barcelona, 25 de Noviembre).

14) La potencia cercana al rock de Queens of The Stone Age que nos dejó a muchos embobados con el alcance y efectividad de sus canciones. Un concierto al que me acerqué por curiosidad y acabó haciendo que escuchara en bucle sus canciones durante varias semanas (festival Primavera Sound, escenario Heineken, 29 de Mayo).

13) Oso Leone al frente de proyecciones artísticas no puede ser mejor combinación. Los mallorquines nunca fallan y sus conciertos son auténticas experiencias sonoras que despiertan nuestros sentidos aun con los ojos cerrados. Y esta vez fue aún más intenso. Una gran experiencia audiovisual (festival DeProp, Auditorio de La Pedrera, Barcelona, 10 de Abril).

12) Tras el diluviazo del viernes primaveral, se abrió un tímido cielo en forma de colorido atardecer, y al anochecer, Slowdive y su particular visión del shoegaze fueron la mejor banda sonora posible. Otro concierto de ojos cerrados y evocación máxima, emociones flor de piel y envoltorio sonoro (festival Primavera Sound, escenario Sony, 30 de Mayo).

11) El imparable poder de Modelo de Respuesta Polar para llegarnos al alma con cada una de sus canciones también sobre un escenario, de una manera más que correcta (y meritoria dadas sus resacosas circunstancias, tal y como nos confesaron) y demostrando el valor que tiene hacer las cosas bien en el irregular territorio indie nacional (sala Ramon Romagosa, Cornellà, 25 de Octubre).


Modelo de Respuesta polar en formato familiar

10) El ya mencionado Vida me dio la oportunidad de volver a ver a M. Ward ya con sus canciones aprendidas de memoria y fue una inolvidable manera de ver atardecer sobre las viñas. Todo un derroche de baile sesentero y encanto a raudales que me hizo volverme aún más fan de este hombrecillo (festival Vida, escenario Estrella Damm, Vilanova i la Geltrú, 4 de Julio)

9) La grandeza de Leon Benavente y su demostración de lo que puede salir al juntar diferentes músicos con experiencia en una formación. Reivindicación social, potencia y efectividad musical al servicio de un directo enérgico. O el por qué de escuchar "Ser brigada" en el disco y que me recorra un escalofrío (Let's Festival, sala Salamandra, l'Hospitalet de Llobregat, 22 de Marzo).

8) Rufus Wainwright o el hombre que siempre consigue que me salten las lágrimas en sus conciertos. Esta vez casi solo ante piano o guitarra, aún más desgarrador que con banda, todo emoción, lirismo y presencia sobre un escenario. Infalible y para repetir una y otra vez (festival Vida, escenario Estrella Damm, Vilanova i la Geltrú, 4 de Julio).

7) Que todo (o casi todo) lo que toca Justin Vernon se convierte en oro no es ningún secreto. Y que en directo consigue el mismo efecto sea cual sea la formación con la que se presente, empieza a no serlo tampoco. Porque así lo demostró junto a Volcano Choir, llenando de emoción, fuerza e intensidad tanto la sala Apolo como el escenario grande del Primavera Sound (festival Primavera Sound, sala Apolo, 29 de Mayo; escenario Sony, 31 de Mayo).

6) Cumplir mi asignatura pendiente de ver a mis adorados Teenage Fanclub con Gerard Love junto a los mallorquines Beach Beach de banda fue desde el minuto cero uno de los firmes candidatos a concierto del año. Emociones a flor de piel, profesionalidad y fuerza en directo para una experiencia inolvidable, en un marco de festival que por sí solo ya merece estar en el top (festival Primera persona, CCCB, Barcelona, 10 de Mayo).

Gerard Love junto a Beach Beach en el CCCB

5) Si hay que dar un premio a quien lo ha dado todo sobre un escenario noche tras noche, indudablemente el galardón tendría que ir directo a Samuel T. Herring, frontman de Future Islands. Un hombrecillo de energía inagotable que no gana para camisetas ni para lavandería, que se deja la piel y la voz encima del escenario y, con ello, nos contagia a todos en un festival imparable de baile y emoción. Es cierto que las canciones de su flamante último disco, el celebrado "Singles", ayuda en el cometido, pero lo visto en su concierto no puede explicarse sinó que hay que vivirlo (sala Razzmatazz, Barcelona, 20 de Octubre).

4) Mi último concierto del año fue Owen Pallett y fue la manera más perfecta musicalmente de acabarlo. Un concierto que consiguió que su último trabajo al fin me convenciera, en el que el músico canadiense desplegó su habitual espectáculo de virtuosismo y talento infinito, dejándonos a todos con la piel erizada y la boca abierta. Infalible y directo a las primeras posiciones en conciertos del año, y más aún con las circunstancias personales que acompañaron al mismo (sala Apolo, Barcelona, 14 de Diciembre).


3) Woods es uno de mis grupos de este año. Si su disco "With light and with love" me cautivó (y ya os adelanto que estará presente bien alto en mi lista de discos), verles en directo fue la guinda. Una hora y cuarto de auténtica magia guitarrera y melodías sesenteras en una sala pequeña que casi explota con su sonido y la densidad de personal que aglutinaron. Sublime (sala Apolo 2, Barcelona, 14 de Septiembre).

Woods, muy grandes

2) Que The National iban a estar en este top lo supe desde las primeras canciones de su concierto. Pasan los meses, vuelvo a escuchar sus canciones y se me vuelve a caer alguna que otra lágrima. Alcance emocional, ultracorrección sonora y otro frontman que lo dio todo. Y momento junto a Justin Vernon que me deshizo por completo. Creo que no puedo pedir más (festival Primavera Sound, escenario Sony, 30 de Mayo).

The National con Justin Vernon en el escenario. No hace falta decir nada más.
1) Quien me diría hace cuatro años que Belle & Sebastian ocuparían algún día el número uno de un ranking de conciertos. Puede que esa sea la clave para que hayan acabado así, aunque que ese concierto albergara mi momento musical (como espectadora, todo sea dicho) del año ayuda a enaltecer el propio evento. Poco más queda por decir de esa hora y media mágica con vistas al mar y sabor a verano eterno y a felicidad. Sí, que viva el pop bonito, como dice mi querida amiga Adriana (festival de la Porta Ferrada, St Feliu de Guíxols, 26 de Julio).

El momento del año

Finalmente para acompañar esta entrada, al tener los tres primeros su correspondiente canción y entrada en el blog, es de justicia pasar por aquí una de las canciones del último trabajo de Owen Pallett que si ya me alucinó cuando la escuché por primera vez, en directo fue apoteósica. Una de esas que tuve que dejar fuera de las 40 para hacer justicia con ella haciéndola protagonista de su propia entrada. Una canción enérgica y épica, ideal para ser la primera que aparezca por estos lares en 2015.


miércoles, 31 de diciembre de 2014

Do it again - Robyn & Röyksopp (y 39 canciones más que me han acompañado este 2014)

Agota sus últimas horas este año y a pesar de la poca actividad que ha habido por aquí a lo largo de 2014 no quería pasar sin escribir antes de que se acabe. Y con ello, largar la primera de las listas de la música que más me ha acompañado este año, este año un poco retrasadas y empezando por la amalgama de canciones variopintas que han ocupado principalmente mis oídos y mi cabeza en diferentes momentos del año. Ordenadas por momento del año en el que tuvieron su significado, no he podido bajar de 40 temas y, como es de imaginar, la mayor parte no han tenido su correspondiente entrada por aquí. Es por ello que, a modo de excepción, esta entrada estará compuesta de todas estas canciones, una a una y en forma de lista de Spotify para que os suscribáis si os apetece.

Canciones que recorren un año de algún momento más duro pero recompensado con muchos otros extraordinarios. Que me ha enseñado a vivir el momento sin pensar en lo que vendrá, a tener paciencia para que el tiempo coloque cada cosa en su lugar, a valorar a las personas que de verdad están a mi lado, que las mejores sorpresas pueden venir cuando y donde menos nos las esperamos, y que lo que habíamos pensado que buscábamos en realidad no era así, sino diferente y aún mejor. A dejarnos llevar por lo bueno, sin más.

Y aquí va la selección, con la que os deseo un año 2015 lleno de cosas buenas y mucha música.

- Sonsick - San Fermin
Porque escucharla es trasladarme a los ajetreados primeros días de 2014 que acabaron en bonitos atardeceres boreales.


- Un sueño terrible - El último vecino
Una de mis primeras bucle-canciones del año descubierta en una lista recopilatoria del año anterior. Delirio ochentero irresistible.


- En aquel tren - Viento Smith
O la mejor y más bonita descripción de un momento íntimo que se ha publicado en años. Canción de pelos de punta y emoción contenida.


- Everyday robots - Damon Albarn
Una canción rítmica y delicada, original y pegadiza, que acompañó muchos de mis días de invierno. Irresistible.


- Lies - Chvrches
Ponerme esta canción en el mp3 y sentir como define cada uno de mis pasos. Llevármela a correr y que marque como ninguna cada zancada. Del año 2013 pero protagonista una parte importante de 2014.


- Ghost surfer - Cascadeur
El regreso del misterioso hombre del casco me enamoró a primera escucha. Lástima que el resto del segundo disco no estuviera a la altura.


- Ser brigada - León Benavente
Por mucho que el disco lo descubrier en 2013 esta canción fue mi banda sonora en muchos momentos. Porque es imposible escucharla sólo una vez y porque es tan intensa como potente. Porque el bajo de base y el guitarrazo del estribillo son de auténtica locura.


- Un corazón lleno de escombros - Julio de la Rosa
Dentro del despertar que he tenido este año con el indie nacional (¡al fin!), este hombre fue uno de mis mayores y mejores descubrimientos. Porque las canciones despechadas de su último trabajo no pudieron entrarme mejor, porque no pude evitar escucharlas y regodearme en ellas una y otra vez. Sobretodo con esta. ¿Quién no se ha sentido así nunca?


- A Joni Mitchel con todo mi amor - Ricardo Vicente
Un poco tarde descubrí a este grande del indie nacional, pero a tiempo para no perderme esta y otras maravillas de su último disco, publicado a finales de 2013.Pura sensibilidad.


- Carnival - The Family Rain
Por mucho que explore diferentes terrenos musicales, siempre habrá un lugar en mi corazón para canciones como esta de raíz británica porque son irresistiblemente alegres.


- Mis días - Hans Laguna
Otra de las pequeñas delicias que me hecho reconciliarme con la música hecha en español. Una canción sencilla pero sentida, preciosa como ella sola.


- Medecine - Rinoçérôse
Qué decir más de este trallazo que llenó de energía algunos días difíciles, si tuvo su momento en este espacio. Que levante la mano a quien no se le vayan los pies.


- Hey, Doreen - Lucius
Si hay en el mundo una canción revitalizadora, sin duda es esta. Imposible resistirse a sus "oohh yeahs" y a su estribillo coral y liberador. Buenas voces, un poco de ritmo y una canción pop casi perfecta. De esas que apostaría lo que fuera a que podrían gustar a todo el mundo.


- La teva buidor / Llepar-te - Mishima
Mis adorados Mishima publicaron nuevo trabajo este año y de nuevo no decepcionaron. Si "La teva buidor" fue la primera que me enganchó del disco, "Llepar-te" fue al final la que ganó un significado especial. "No hi ha res millor..."




- Cansado - Los flechazos
Sí, a estas alturas de mi vida descubriendo a Álex Díez, sus Flechazos y su proyecto posterior, Cooper. Sí, aunque en realidad me lo descubrió uno de los grandes asiduos a estos lares, este año exploré en su discografía y me enganché a maravillas como esta, que tanto significado tuvo en el momento en que cayó en las garras del modo bucle.


- Dear friend - Jonathan Wilson
Mi primavera empezó con las primeras brisas cálidas en mi rostro, los primeros domingos de vinos y sol por la ventana y esta y otras delicias del último trabajo de este barbudo en bucle. Música tranquila para momentos convulsos, terapéutica y purificadora.


- Van Occupanther - Midlake
Uno de mis principales descubrimientos primaverales fueron estos norteamericanos de sonido cercano al folk y dulce melancolía. Mientras la tormenta se asentaba, esta y otras canciones me sirvieron de consuelo y refugio.


- When the sun hits - Slowdive
Un anochecer primaveral y esta canción sonando, para después sonar en bucle muchas noches de primavera y verano. Pura delicadeza y amor.


- Talking backwards - Real Estate
Una delicia ideal para acompañar las tardes de luz creciente y llevarse después en la cabeza a la playa. ¿Alguien que se resista a sus dulces guitarrazos?


- The upsetter / Love letters - Metronomy
Tanto el grito desesperado del estribillo de "The upsetter" como la alegría funk de "Love letters" han ocupado tantas horas de escucha que no puedo excluir ninguna de las dos.



- Seasons (Waiting on you) - Future Islands
Posiblemente, una de las canciones del año para mucha gente. De hecho, no hay lista o top que no la contenga. Y es que resulta imposible no caer ante la grandeza de la misma y quedarse con los pies quietos.


- Jealous (I ain't with it) - Chromeo
Otro de los grandes temazos de este año, le pese a quien le pese. Los canadienses Chromeo rescatando el mejor sonido funk, llevándolo casi al borde de la comercialidad sin caer en el sonido hortera. Una canción para bailar y ponerse de buen humor sin pretensiones.


- Lights & music - Cut Copy
Una de mis canciones de baile de este año, por mucho que tenga ya unos años. Una de las que más veces he escuchado y más me han hecho entrar ganas de bailar. Una de esas de menos a más que con capacidad de hacerme volver loca.


- Do it again - Röyksopp & Robyn
Si queremos hablar de canciones potentes, liberadoras y bailongas, señores, esta está en el top absoluto. Un pepinazo electrónico fabricado para gastar zapatillas, desgañitar gargantas y hacer perder los estribos. Si os digo la verdad, una de mis grandes canciones de este año.


- I follow rivers - Lykke Ly
Dentro del episodio de canciones a las que llegué tarde, esta se lleva la palma. Tantos años viéndola por todos lados y nunca me había llamado la atención hasta que un día de Junio me descubrí con la misma en bucle en mi cabeza, y nada volvió a ser lo mismo. A partir de entonces, escucharla al salir por ahí y darlo todo fue directo. Y si es en este remix, mejor.


- Hot dreams - Timber Timbre
Dejemos por un momento los bailoteos para alzarnos ante una de las mayores maravillas de canciones de este 2014. Una canción para cerrar los ojos y dejar que nos evoque noches y calles repletas de neón, un slow dance con la persona de nuestros sueños o simplemente una noche de verano de elegida soledad ante una ventana. De sabor antiguo y supurando elegancia por todos lados, es imposible no caer en su embrujo.


- Capital - Neleonard
Me enamoré de esta bonita canción a la primera escucha y aluciné al saber que se trataba de un grupo recién formado. Y no sé cuántas veces la habré canturreado.


- County line - Cass McCombs
Otra delicia para noches de verano y ojos cerrados. Más elegancia y aire antiguo, mas delicadeza y encanto.


- Legal man - Belle & Sebastian
Pues sí, esta tenía que estar sí o sí. Sólo por ser la que protagonizó uno de los grandes momentos del verano y del año. Que por muchos años que tenga ganó un significado para siempre.


- Odessa / Can't do without you  - Caribou
Un grupo, e incluso una canción que no te gustaba pero de repente te descubres escuchándola en bucle. Esa fue "Odessa", quizás una de las canciones que ha simbolizado mi creciente interés por la electrónica. Y si después el mismo grupo va y firma una canción tan adictiva como "Can't do without you" no te queda más que adorarles.



- With light and with love - Woods
Nueve minutazos en los que un guitarrazo de sabor estival se cuela en nuestra cabeza hasta hacernos enloquecer. Una canción larga que no deseamos nunca que acabe, que deseamos que siga dándonos cobijo para quedarnos a vivir entre cada nota de guitarra. Otra de las que se dan de cabezazos para optar a mi canción de 2014.


- La chica (a la que todos escriben canciones de amor) - La Banda Municipal Del Polo Norte
Incorporé esta canción a última hora porque de repente recordé la cantidad de veces que llegué a escucharla en un momento determinado de finales de verano, por mucho que ya tenga unos años. Será su crescendo, sus nananás finales o el sarcasmo de su letra algo tiene que, sin ser realmente relevante, me llegara al alma.


- El mismo lugar - Cosmen Adelaida
Quizás porque su letra refleja un momento muy pasado y ya superado de mi vida y soy capaz de escucharla sin desmontarme, quizás por su bonita melodía, sus polifonías o su ritmo medio. Sea como sea, considero que es otra de las grandes canciones del año. Un grupo y una canción a reivindicar.


- Toda la vida - Modelo De Respuesta Polar
Sin abandonar las canciones dolorosas, la melancolía de esta (y otras) maravilla de esta formación valenciana me resulta irresistible.


- I don't want to change you - Damien Rice
Otra de las grandes canciones de este año, presente en muchas listas, es esta maravilla con la que Damien Rice volvió a aparecer en el panorama musical. Emotividad, orquestaciones y todo tipo de artimañas musicales para ir directa al corazón y acompañar días otoñales llenos de luz. "I've never been with anyone the way I am with you"


- All this love - Angus & Julia Stone
Podría haber escogido cualquiera de su último disco pero sin duda esta es la que más quedó fijada en mi cabeza. Por no poder parar de repetir su estribillo en un momento determinado. "There's all this love if you need it".


- Digital witness - St. Vincent
En realidad esta canción lleva presente en mi alrededor todo el año pero cobró más significado que nunca tras ver a su intérprete en directo y alucinar con ella. Otra más de las presentes en todos lados, una gran canción llena de ritmo, cambios y un estribillo poderoso.


- Cool like me - Fryars
Una de mis últimas conquistas es esta canción de baile elegante ideal para despedir el año con alegría y desenfado. Porque pinta convertirse en una de las que más escucharé el año que viene.



lunes, 3 de noviembre de 2014

With light and with love - Woods

Antes de que este verano alargado eche definitivamente el cierre, cerremos definitivamente las ventanas de casa y amablemente se nos invite a buscar refugio entre paredes es el momento de pasar por este espacio una de mis canciones del ya pasado verano. Y, con ella, dar tres pinceladas de lo que fue el concierto que esta banda dio en la 2 de la Apolo el pasado 14 de Septiembre. Para no perder la costumbre, escribiendo estas líneas pasado más de un mes desde entonces, y tras haber acudido desde entonces a aproximadamente unos diez conciertos. Que se dice pronto. Quién dijo parar (quizás yo, que por primera vez necesito descansar como nunca).


Desde que se anunció me sorprendió que una banda como Woods fuera ubicada en una sala de pequeño aforo. Era por tanto obvio que la sala se llenaría, porque quién puede resistirse a la propuesta guitarrera de aires sesenteros de estos norteamericanos. Porque si su sonido en disco, especialmente del publicado este año, "With light and with love", es de los que evocan brisa y verano, insufla dulzura y garra guitarrera soleada a la vez, su translado a un escenario es aún más brillante. No quedó mandíbula cerrada durante la hora y cuarto de concierto que nos ofrecieron, no quedó corazón sin vilo ni cabeza inmóvil. No quedó alma sin devanear entre los guitarreos intensos (sobretodo gracias al enorme guitarrista de la banda) y la explosión instrumental improvisada que mostraron en dos de los momentos cumbres del concierto, las canciones "Size meets the sound" y la inmensísima "With light and with love". Todo interpretado con perfeccción y maestría, en un descontrolado control milimetrado y natural. Cómo sólo los buenos músicos consiguen.


Pelos de punta y música mezclada con sonrisas de un final de verano que se daba la mano de un comienzo de algo incluso mejor. Ilusión y alegría, intensidad y desenfado, esperanza y aventura. Viaje sónico y sentimental dados de la mano, con los ojos cerrados para dejar la cabeza a medio camino entre el cielo de las guitarras y allí donde me llevaban. De un verano eterno como el que la canción que da título al disco invita y acompaña, del mar que había dejado sobre mi piel las últimas capas de sal de la temporada pocos días atrás.Y que evoco una tarde oscura y gris de noviembre recordando que aquello fue un fin y, a la vez, un inicio del cual aún saboreo sus dulces consecuencias.


viernes, 12 de septiembre de 2014

County line - Cass McCombs

Otra cálida noche de septiembre y desde mi galería intento entrever los restos de la última superluna del verano. Un verano al que le quedan poco más de diez días y que ha sido tan intenso musicalmente que las melodías siguen en duelo de neurona a neurona intentando sobrevivir y no caer por los surcos. Como esta delicia de Cass McCombs que me lleva directamente a la noche del 10 de Julio, al también delicioso Petit Format celebrado en los jardines de Ca'n Sumarro de l'Hospitalet de Llobregat, pequeño festival gratuito del que me enamoré perdidamente el año pasado viendo a Neil Halstead.


Una sesión de conciertos que empezó con una reunión que sería la previa a la gran reunión del verano, esa que ha desembocado en una lista imparable de eventos a compartir, por obra y gracia del festival Maldaltura al que acudimos una semana después. Que continuó con Tirana, primer concierto de la noche que, aunque a muchos entusiasmara, no me causó demasiado efecto. Y con unos encantadores Renaldo i Clara, pura dulzura y sencillez pop suave cocinado para hacer las delicias de los amantes de los sonidos delicados de pocos decibelios, casi a modo de nana, incluso con algún eco a los también encantadores Stereolab, ideal para mecer el anochecer que acompañaba.


Pero, como he dicho al principio, el gran reclamo de la noche para mí era Cass McCombs. Un músico de extensa trayectoria y discografía que apenas dominaba pero que pocas canciones escuchadas en la radio y alguna recomendación por parte de nuestro gran bboyz hicieron que se me hiciera imprescindible, ideal para un contexto como aquel, sin lugar a dudas. Un bboyz que se unió a nosotras y escribió una gran crónica en la que encontraréis muchos más detalles que en estas escasas líneas.


Porque os confieso que ahora mismo me veo incapaz de recordar todo lo necesario para escribir algo decente. Pero, aún así, no puedo olvidar las sensaciones de derroche de encanto y amor absoluto que destiló su directo. Una guitarra con la justa potencia para que no nos durmiéramos pero sin hacer saltar por los aires el aura de delicadeza de las melodías que acompañaban, un ritmo suave pero marcado. Melodías dulces con reminiscencias sesenteras cantadas por una voz excelente dotada de un gran carisma. Y una sonrisa de las que no se van de la memoria, complemento extra para que todo fuera tan delicioso como esta "County line" que acompaña estas líneas y de la cual el concierto no es más que una excusa tonta para dejarle un hueco en este espacio. Porque, también, gracias a ese concierto se convirtió en otra de mis canciones de este verano.


martes, 9 de septiembre de 2014

Legal man - Belle & Sebastian

Se supone que en algún momento del mes pasado debería haber escrito una crónica (más o menos) seria del que tiene muchos puntos para convertirse en mi concierto de este año (aunque la lucha con el de The National en el Primavera Sound le ponga difíciles las cosas). Así que sólo por el hecho de la gran sorpresa que supuso y por haber albergado mi momento del año justifica que le dedique al menos unas líneas, hoy que por fin encuentro energía e inspiración para hacerlo.



Os pondré en contexto, algo imprescindible para entender la magia de todo. Noche de verano (exactamente, el pasado 26 de Julio). Pueblo de mar. Un escenario en alto, con vistas al mar, al puerto, al pueblo, a los barcos. Al otro lado, un despeñadero coronado por pinos iluminados. Mi amiga Adriana, fan irrefrenable de la banda de Glasgow, me convenció para hacer el viaje hasta Sant Feliu de Guíxols, en la Costa Brava, con el presagio de hacer un fin de semana de playa, concierto y desconexión. Va, tras reconciliarme con ellos el año pasado en el Low Cost de Benidorm se merecían una cuarta oportunidad. Cuatro, que se dice pronto. A saber cuánto volveré a darle tantas oportunidades a una banda.


Os confesaré que, teniendo en cuenta las circunstancias y la esperada familiaridad del evento (sí, porque algo así en Barcelona es impensable y, si os soy sincera, no tendría la misma gracia), yo tenía un objetivo. Sí, Miss Vergüenza pretendía acabar subida en el escenario bailando con Belle & Sebastian. Y no eran fantasías, porque si de algo me había servido verles tres veces antes era para saber que eso siempre ocurría. El escenario invadido de fans bailando con ellos. Porque sí, porque era el momento, la compañía y el lugar para hacerlo. Por mucho que hubiera una parte de mí que pensara que no tendría ovarios para hacerlo. La vergüenza, esa gran barrera que hace que te pierdas tantas cosas en la vida (afortunadamente, en mi caso, cada vez menos. Será que me estoy haciendo mayor).


Conseguimos esa primera fila que ansiábamos, requisito imprescindible para el objetivo. Y como sorpresa al día, apareció Paloma, una de mis compañeras Primaverales de Madrid, que tras compartir con nosotras y sus encantadores acompañantes una deliciosa comida al llegar al pueblo, ahí estaba con nosotras tan dispuesta a darlo todo como nosotras. Cuestión de actitud, sin duda. Algo que echamos a faltar un tanto al empezar el concierto y ver la que imperaba en la mayoría (por suerte, no en todo) del público a nuestro alrededor. Un público curioso, formado por familias enteras, fans de toda la vida que habían recorrido equis kilómetros para disfrutarlo, algún que otro curioso y algo de público local y de alrededores en pose de "hay que estar aquí porque por un día que pasa algo interesante (y ya)".


Y qué más daba lo que la mayoría manifestara porque desde el minuto cero, al aparecer todo el arsenal de músicos en el escenario, estimularon todos nuestros lacrimales y dieron empuje a nuestros folículos pilosos. Parálisis, emoción extrema, éxtasis. Cualquiera de estas palabras no conseguiría describir al cien por cien todo lo que sentimos la mayoría de nosotros, cada uno con su favorita sonando en algún momento en un concierto diseñado para el disfrute máximo de los que les han ido siguiendo a lo largo de los años. Personalmente, escuché los primeros acordes de "I'm a cuckoo" como segunda canción y casi morí. A continuación, lo hacía Adriana con "Like Dylan in the movies". Y yo con "If she wants me", su piano y sus violines. Y ella con ese "I want the world to stop" tan lleno de significado, doloroso pero terapéutico. Y así continuamente, durante una hora y media.


"Cinco violines (que en realidad, inciso, eran cuatro y una viola) y un cello sobre el escenario, no me digas que no te está gustando!" me comentó Adriana a la mitad de concierto. Una frase que casi podría reflejar mi cielo musical. Pop del bueno llenando un escenario con toda una sección de cuerda casi entera sonando, acompañada de una trompeta o una flauta de tanto en tanto. Y solos de guitarra de Stevie Jackson para poner los vellos de punta. Y Stuart Murdoch dándolo absolutamente todo, lo que hiciera falta. Descansando haciéndome derretir en lágrimas cuando se sentó en el borde del escenario para cantar una de mis favoritas, "Piazza, New York catcher", lágrimas que no pudieron parar con "I believe in travellin' light" y casi tuve que suplicar un "¡Basta!" con las primeras notas de "My wandering days are over". Imposible cerrar el grifo con tal trío de canciones.


La noche avanzaba y empezaron a sonar los primeros acordes de "The boy with the arab strap". La señal. Infalible. Stuart bajo del escenario, atravesó el foso y se posó sobre la barandilla de donde estaba el público para darnos la mano a los que estábamos en primeras filas e invitándonos a bailar. Una mirada convencida y emocionada de Adriana, que no estaba muy convencida de mi objetivo al principio, me (y nos) decidió a hacerlo. Estampida incontrolada de esas que no sé aún como sorteé sin volar por las escaleras. Tal fans adolescentes atravesamos incrédulas las barreras de acceso al backstage y subimos las escaleras traseras del escenario. Adrenalina a tope. Frontera entre consciencia e inconsciencia. Y allá que fuimos.


¿Dónde esta Stuart? Nos preguntábamos mientras intentábamos recuperar la respiración y mirábamos el público delante. Mil cámaras y móviles inmortalizando el momento. Y Stuar detrás, al piano, al ritmo de la canción, tan sonriente como siempre. Imposible hacernos fotos propias, para qué perder el tiempo intentándolo sin cesar y perdernos ese momento. Porque era el momento de bailar, sin vergüenza ni complejos, con el corazón acelerado y todo el cuerpo sudando con el calor de los focos. Pero no era el final, no. Las primeras notas y el ritmo de "Legal man" nos enloquecieron aún más y Stuart se colocó delante con su guitarra. Y sólo por eso, se convirtió en una de mis canciones de este verano.


Con la adrenalina por los aires, Stuart se despidió de cada uno de nosotros dándonos la mano agradecidos, volvimos atrás y ni tan sólo mi abanico funcionando al máximo pudo acabar con el sudor y el calor que llevábamos encima. Cantamos "Get me away from here, I'm dying" aún incrédulas de lo que habíamos vivido. Acabó el concierto, charlamos con nuestros acompañantes y no pudimos bajar de la nube. Ni tan solo el paseo hasta la pensión pudo mitigar tal sensación. Ni el kebab hambriento de la una de la noche. Ni el sueño rendido. Nada. Al día siguiente nos tumbamos en la playa de Sant Feliu de Guíxols, nadé playa arriba y playa abajo y costaba quitarse las imágenes de la noche anterior de la cabeza.


Y no sólo fue el haber subido al escenario. Fue todo. El lugar, el setlist, el elenco de músicos, el sonido, lo cuidado que estuvo todo. Y las canciones, más bonitas imposibles, dulces pero hirientes, alegres pero melancólicas, toda una ensalada de emociones. Y casi lo mejor, la sorpresa. Que un grupo al que le daba la cuarta oportunidad me hiciera vivir uno de mis conciertos del año y, si me apuras, de mi vida. ¿Qué más se puede pedir? Sí, haberlo compartido con quien lo compartí. Por algo todo este texto habrá fluído solo de mis manos en una calurosa noche de principios de septiembre.




miércoles, 6 de agosto de 2014

Capital - Neleonard / Close-up - The Saurs

Volver a la esencia de los pequeños festivales. O, en mi caso, casi descubrirla. Allí donde hacen sus primeros pasos las propuestas que quizás en un tiempo correrán por todos lados, para que por entonces las vuelvas a escuchar orgullosa recordando sus modestos inicios. Y el encanto de todo ese momento, sobretodo cuando el encanto en sí mismo fue el lugar y el contexto en el que pudiste disfrutar de esos inicios.


Sirva esto como introducción al pequeño gran festival del que pude disfrutar durante el pasado 19 de Julio. Un evento llamado Maldaltura, en relación al bucólico y apartado lugar en el que se celebró, Llessuí, un minúsculo pueblo en el Pirineo de Lleida a 1500 metros de altura, organizado por el colectivo l'Eix del Mal. Un entorno fresco y auténtico, silencioso pero lleno de vida, donde el verde omnipresente se alterna con el marrón de las piedras que, una encima de la otra, constituyen las pocas casas que encontramos.


El cartel del evento estuvo compuesto por una serie de bandas locales poco conocidas, la mayor parte de Barcelona y alrededores. Se trató de Dofí malalt, Neleonard, The saurs, Les sueques, Vàlius y Macho. Seis propuestas diferentes entre ellas, cada una con su carácter y su sonido propio, yendo desde el pop de Neleonard al ruído casi garagero de Vàlius o el rock de Macho. Un abanico de sonidos que bien podía dejar satisfechos a todos los presentes en un momento u otro de la tarde-noche en la que se celebró. Aunque estas líneas se escribieron casi de manera paralela a la crónica que escribí para la web Fuck & yYoung, me apetece focalizar el post en las dos propuestas que, a mi juicio, resultaron más destacadas, sin desdeñar para nada ninguna de las demás, conste. Dos grupos que realmente me llegaron al alma, aunque ya me habían llamado la atención al escucharlos previamente. Dos bandas con claras posibilidades de hacerse en el futuro un nombre dentro de la selva del panorama musical nacional.


Los primeros a destacar fueron Neleonard. El segundo grupo en subir al escenario y uno de los que más ganas tenía de ver. Un grupo que hace pocos meses subieron a bandcamp "Capital", la canción que será primer single de su EP de debut, publicado por Elefant. Y es que si una discográfica como Elefant ha puesto el ojo en ellos, está claro que por algo será. Las referencias a Belle & Sebastian (de los que no puedo negar la influencia, y menos aún después de verles en directo hace escasos días) o La buena vida son tan evidentes que no es el primer lugar en el que las leeréis, sin embargo logran hacer con ellas algo muy personal. Porque consiguen con pocas canciones que sintamos que nos ofrecen un sonido casi propio, y todo ello sin buscarlo, natural, fruto de la reunión de amigos de la que nacen como banda.


Definiendo ellos mismos su estilo como POF, siglas correspondientes a pop orientado al folleteo (en palabras de ellos mismos, que propicie el acercamiento entre quienes les escuchan, todo un propósito), elaboran melodías pop dulces y agradables en un delicioso dúo de voces chico-chica, acompañando unas letras simples y agridulces con las que fácilmente podemos habernos sentido reflejados en algún momento de nuestras vidas. Todo ello provocando una mezcla extraña de sentimientos en los que la sonrisa en los labios sirve de apoyo a la lágrima que pueda caernos involuntariamente al escucharles. Toda una explosión de emociones que nos transmitieron en su directo en el festival, en el que nos presentaron las canciones que constituirán ese esperado debut, aunque algunas ya las conocíamos por grabaciones anteriores que corren por youtube. Canciones que inundaron de una particular felicidad emotiva la pequeña explanada del Tros de Sant Jaume en la que se celebraba el evento.


Como prueba de todo ello, no sólo dejo la mencionada "Capital", sinó también un vídeo del inicio del concierto, correspondiente a la canción "Casi cuela", grabado por Armand de la web Fuck&Young, en el que se aprecian también los preciosos alrededores del lugar, toda una delicia a sumar a la propia delicia de la música.


Tras ellos actuaron la segunda banda de la que quiero hablaros, The Saurs. Ganadores del concurso Bala perduda que organizaron los responsables del Primavera Sound, que les permitió actuar en el mismo festival, se trata de unos chavales muy jóvenes que con sus canciones guitarreras de inspiración indie rock noventera y múltiples influencias nos arrancaron a bailar a todos los presentes. Si bien los días previos al festival escuché hasta la saciedad "Close-up", puede que el disfrutarla en directo fuera la guinda a ese atardecer pirenaico al que le dieron caña.


 En uno de esos casos de "no sé qué tienen pero suenan de maravilla", fueron más allá de la efectividad de las canciones de sus dos EPs publicados y, sin más pretensión que tocar para pasárselo bien y hacer pasarlo bien a quienes les acompañan, cumplieron con su objetivo con creces, sonando sucios como piden sus temas pero claros a la vez. A mis oídos, parecían una de esas bandas que sin ser realmente conscientes de lo que hacen el resultado es brillante. Aquello que llaman simple talento. Y todo ello sin inventar nada que no se haya escuchado antes, quién nos hubiera dicho que los jovencísimos ocupantes del Peugeot 306 que tuvimos delante durante parte del viaje hacia allí serían los responsables de tal hazaña.


Si bien musicalmente el festival fue muy satisfactorio, todo lo que implicó a su alrededor fue un plus que hizo de todo el fin de semana una gran experiencia, que nos dejó preciosos recuerdos. Comida abundante y exquisita, muchas risas, mil anécdotas y sobretodo el excelente equipo festivalero con el que lo compartí, mi inseparable Adriana, Andra, Pili, Goretti, Eva Rosa del fantástico programa de radio El sonido de las montañas al revés y Vero de los blogs Rayuela musical y La historia de un ruidito, estas dos últimas las principales instigadoras de nuestra asistencia al evento.

Estas líneas, finalmente, sólo son una pequeña reseña de mis impresiones, pero os recomiendo fervientemente que también echéis una ojeada a la fantástica crónica completa que realizó Vero para Rayuela musical.